sábado, 26 de enero de 2008

¿Vendrá el cambio en EE.UU.?

Los medios estadounidenses y los del mundo entero están obsesionados con un nuevo tema: las elecciones preliminares en Estados Unidos.
Para nosotros los venezolanos, este tipo de elección no tiene sentido. Aquí los partidos escogen su candidato y punto. En el caso de Chávez, la carreta va antes que el caballo: los partidos se forman a partir del candidato... de ahí los numerosos partidos recientes que siguen a Chávez. La verdad es que visto desde afuera parece un circo mediático... celebridades (los candidatos) y medios obsesionados por cada detalle (desde las lágrimas de Hillary insulto que van y vienen entre ella y Obama).
Pero lo que es realmente interesante es que esta elección presidencial estadounidense promete un cambio, o por lo menos la esperanza del cambio. Los presidentes estadounidenses han sido por tradición hijos de la más alta élite económica de ese país. Todos blancos, educados en universidades como Yale y con una fortuna de cuna. Un Chávez estadounidense es sencillamente impensable.
Y este año, por primera vez, las dos personas con más posibilidades de convertirse en mandatarios del país más poderoso del mundo pertenecen a la minoría. Uno es un hombre negro, y la otra una mujer ( blanca). Ambos son senadores, y por tanto vienen de acumular fortuna y de pertenecer a la élite política de ese país, por ser miembros de uno de los dos partidos más poderosos de USA, el Partido Democrático. En ese país, sólo tienen verdadera posibilidad de ganar los partidos Demócrata y el Republicano. Los demás son de adorno. No es que los venezolanos podamos criticar mucho, considerando que hoy en día por más partidos que tengamos siempre ganará el MVR...
Pero por más que existan esperanzas de cambio, yo me siento escéptica sobre la dirección que tomará el gobierno estadounidense después de noviembre de este año.
A pesar de que los candidatos que tienen más posibilidades de ganar, Hilary Clinton y Barack Obama, son de minorías, veo en ellos señales de lo mismo de siempre.
En lo que parece ser el amanecer de una recesión estadounidense (y posiblemente mundial), ellos han enfocado sus campañas hacia ventajas para los más pobres de ese país. Prometen una reforma del seguro social, pero sin mayores detalles.
¿Tendrán las agallas para eliminar el sistema de seguros de salud privados y cambiarlos por un sistema de salud público? Aunque en Venezuela esto sería impensable por la eterna ineficiencia de las instituciones públicas y ahora por la ideologización de absolutamente todo lo que toca el gobierno, no tiene sentido que en un país como Estados Unidos dejen morir a su propia gente como unos perros.
Admito que los documentales de Michael Moore exageran un punto de vista y no tienen nada de objetividad. Pero su video sobre el sistema de salud de EEUU está en lo correcto. ¿Cómo puede la economía más poderosa del mundo tratar a su gente como basura?
Sin seguros privados los botan a la calle como a unos perros. La economía y todas las leyes que rigen las relaciones laborales, los impuestos y los derechos civiles hacen que los empleados, y los menos poderosos sean completamente débiles frente a empresarios ricos. Claro que cuando los necesiten para que consuman como locos para costear una economía industrial dependiente del consumo interno (o en campañas electorales) salen como príncipes azules a su rescate. Me remito al paquete de emergencia acordado por el ejecutivo y el Congreso de Estados Unidos esta semana, con el que devuelven dinero de impuesto a los estadounidenses con la esperanza de que gasten como unos locos y así detengan las pérdidas de las fábricas estadounidenses.
La verdad es que viendo como ellos tratan a sus propios ciudadanos (y a los consumidores de los que tanto dependen) me pongo a reflexionar en los siguiente: si tratan tan mal a su gente, ¿no es natural que traten tan mal a los inmigrantes que mantienen costos bajos en trabajos de jardinería, impermeabilización, agricultura, etc? Si tratan tan mal a los suyos, es sólo natural que boten del país a las personas que hacen los trabajos que los mismos estadounidenses se nieguen a hacer.
Inicialmente, esperaba que estos candidatos tuviesen la consciencia social de enfrentar problemas como el de la inmigración ilegal. Pero a estas alturas, después de ver los empresarios poderosos que apoyan las candidaturas de Clinton y Obama, y los temas de sus debates, temo que será el mismo musiú con diferente a cachimba...
Esperemos por el bien de Estados Unidos (y los demás países que tanto dependemos de su economía) que no sea así...

No hay comentarios: