jueves, 14 de agosto de 2008

Instalada en Vancouver

Hola Amigos!

Siguiendo mis blogs anteriores, les quiero contra sobre mi nueva vida.

Vivir en un país nuevo no es nada fácil… Significa aprender nuevas normas y leyes, seguir diferentes costumbres y no tener a tu lado a la gente a la que estás acostumbrada. Pero eso sí, no hay nada como comenzar de nuevo en el primer mundo, donde el transporte público funciona a la perfección, todo se puede averiguar o hacer por teléfono y los servicios funcionan perfectamente… incluso los públicos.

Ya tengo 3 semanas aquí y estoy segura que nunca las olvidaré. Tengo la suerte de estar llegando como estudiante y a un postgrado como el MBA, donde las conexiones son tan importantes. He tenido ayuda para todo. Desde ir a hacer mercado, hasta para armar mis muebles y mudarme. Siempre tengo a quien llamar para pedirle ayuda o consejos, amigos con quienes hablar y disfrutar de un rato en un pub, algo que ya he hecho varias veces. Me da risa de ver como las noches en un pub para hacer relaciones de trabajo o “networking” están dentro de los horarios de clase.

Me encanta tener amigos de tantas culturas. Gracias a ellos no me he sentido sola para nada. Disfruto de sus intentos junto a mí de acostumbrarnos a un nuevo país y estilo de vida. Los canadienses son super cálidos (yo esperaba que fueran fríos como los holandeses) y hasta los extraños en la calle son maravillosos cuando uno está perdido o necesita ayuda. Lo mejor de todo es que aquí, como en Caracas, las montañas quedan al norte de la ciudad, así que es fácil orientarme… es casi instintivo. Las montañas aquí (aunque en Vancouver estamos al nivel del mar) son altísimas e incluso ahorita que estamos en pleno verano se ve nieve en algunas de ellas. Para final de año seguro estará nevando allá arriba y pienso ir a esquiar. Hace unos días estuve en Grouse Mountain, una montaña cercana donde se esquía en invierno y se pasea en verano, y había hielo todavía…

El clima ha sido maravilloso. Algunos días hace tanto calor que salgo en shorts y estoy pasando los días libres en la playa. No son Morrocoy ni Mochima, pero es rico sentir la arena y estar bajo el sol, mirando los cruceros, yates y a la gente manejando en kayak. El agua no es tan fría. Los bañistas disfrutan mucho meterse en el mar… en traje de baño o incluso desnudos (hay una playa nudista en la universidad). Ir a la playa nudista fue lo máximo. No me atreví a hacerlo todavía, entre otras razones porque la brisa estaba muy fuerte y estaba congelándome. Pero es chévere ver a la gente tan relajada y feliz. Es completamente diferente que ir a la playa en Venezuela. Para comenzar, aquí no se puede beber alcohol en la playa. En la playa nudista, la gente no anda pendiente de las apariencias ni anda pendiente de lo que está haciendo la persona de al lado. Es verdad que ahí van los hippies y la gente más liberal (la mayoría de las playas aquí no son nudistas), y es chévere ver lo libre que se sienten. También da risa verlos jugar volleyball de playa en pelotas jaja!

Lo que más me ha ayudado a adaptarme ha sido el grandísimo apoyo de todos aquí. Hasta los extraños en la calle están dispuestos a ayudarme a cargar algo pesado, ayudarme a orientarme o hacerme sentir más cómoda. Y sobre todo le debo muchísimo a mis compañeros y a los profesores/empleados de la universidad. Desde el día que llegué me han dado tips de supervivencia, me han acompañado a hacer diligencias, me han ayudado a armar mis muebles, ver apartamentos, ir al banco, hacer mercado (sin el carro de Joanna no lo pude haber logrado), etc. Cuento con ellos para compañía y diversión, consejos, y ayuda física. Les deseo a todos tener una red así, especialmente si están comenzando desde cero en un nuevo país donde no conocen a nadie (los contactos los comencé por un foro en el intranet de la uni y Facebook).

Ya tengo bicicleta y como aquí es tan seguro (no hay tantos robos y las personas manejan con muchísimo respeto hacia el peatón y el ciclista) la uso para ir a playa o pasear. Hay muchísimos parques y la naturaleza está en todos lados. Si uno quiere ir a un parque un poco más lejos, los buses tienen un “rack” que se baja para poder montar bicicletas. Ir al mercado es sabrosísimo! Hay mucha variedad de frutas, verduras, y ni imaginar la comida empaquetado. Es difícil decidir entre variedades Light, enriquecidas, integrales, orgánicas, locales, etc. Como es una ciudad tan multicultural se encuentra todo tipo de ingredientes para comida tai, china, etc. Regresando con el tema de la naturaleza, les cuento que incluso se ven focas en la playa… yo vi unas a unos pocos metros de la orilla y estaba demasiado emocionada…

En fin, estoy muy contenta de esta decisión que he tomado y sé que en los próximos meses me esperan muchas experiencias que no voy a olvidar nunca. Estoy segura de que estas semanas que he pasado siempre estarán entre las mejores de mi vida.

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